Si bien damos mucha importancia a evaluar en nuestros proyectos cómo podemos conseguir que nuestra ayuda llegue a muchas personas, tenemos en cuenta a la vez la miseria individual de algunas de ellas, la cual intentamos aliviar. En la urbanización dónde hemos empalmado los desagües a la canalización y dónde hemos construido una ducha comunitaria para los habitantes, vive Wellington. Este joven de 16 años perdió en un accidente sus dientes incisivos superiores e inferiores, además el resto de su dentadura está en un estado lamentable. Wellington sólo puede ingerir alimentos blandos, comer supone para él un gran esfuerzo, sin olvidarnos que se avergüenza del estado de su dentadura. No queremos que tenga que resignarse a aceptar esta situación el resto de su vida. De acuerdo con las aclaraciones llevadas a cabo con un dentista, el coste para sanear la dentadura de este joven asciende a SFr. 1000. Esto es un milagro para Wellington, que no contaba con algo así.

A Wellington le gusta ayudar en los trabajos de construcción.

En la consulta del dentista :
Este chico jamás se quejó de su destino, así que mayor es la ilusión por sus nuevos dientes. Por fin va a poder comer bien y … reir, sin tener que avergonzarse.

Wellington y Joel tras la visita al dentista:
Sin la alentadora intervención de Joel, Wellington jamás se habría atrevido a pedir un reconocimiento médico.
Joel es una persona de referencia muy importante para este joven.